Cala Pregonda es una de las calas más especiales de la isla, favorita de muchos menorquines por la singular luminosidad dorada de sus arenas y los pequeños islotes que la resguardan del oleaje. Está situada al Norte de la isla, y para acceder a ella hay que caminar por el camino público costero (el "camí de Cavalls" desde la vecina
Binimel.là, o bien llegar por mar.

Los caminos que conducen directamente a ella son privados y los propietarios no permiten el paso. Carece de servicios, pero su visita vale la pena pese a la media hora de caminata.